Royaume du Maroc - Instance Equité et Réconciliation  

Segunda sesión de audiciones públicas de las víctimas de violaciones de derechos humanos

La segunda sesión de audiciones públicas de víctimas de las violaciones de derechos humanos cometidas en el pasado, iniciadas por la Instancia Equidad y Reconciliación (IER), comenzó el pasado miércoles por la tarde con la audición de seis nuevos testigos.

Durante la sesión del martes, se procedió a la audición de los testimonios de seis víctimas: Ahmed Benmensour, Jamal Améziane, Chari el Hou, Ghali Bara, Rachid Manouzi y Fatma Aït Tajir (Oummi Fatma).

La Instancia Equidad y Reconciliación considera que las audiciones públicas constituyen un momento excepcional para permitir a las víctimas hacer participar al gran público de su sufrimiento y a toda la nación al completo.

Estas audiciones pretenden también rehabilitar a las víctimas, y dar a conocer su rol y contribución en la preservación de la memoria colectiva.

Los testigos se comprometen a no divulgar los nombres de las personas que ellos consideran responsables de las violaciones de las cuales ellos creen que han sido víctimas, tomando en cuenta el carácter extrajudicial de la IER y en conformidad con las disposiciones de su estatuto en virtud del cual las responsabilidades individuales no deben ser evocadas.

Estas audiciones son retransmitidas en directo por los dos canales de televisión nacionales (TVM y 2M) y el canal satélite marroquí “Al Maghribia”, así como por la radio nacional.

Las sesiones se retomarán al inicio de enero de 2005, según un programa que será anunciado ulteriormente, y que afectará a las ciudades de Casablanca, Khénifra, Al Hoceima, Tan Tan, Smara, Errachidia, Figuig, Fès y Tétouan.

Un antiguo detenido, Saleh Saadallah, relata las diferentes formas de perjuicios que sufrió

El antiguo detenido Saleh Saâdallah dedicó su testimonio, dentro del marco de la segunda sesión de audiciones públicas, iniciada el miércoles en Rabat, por la Instancia Equidad Y Reconciliación (IER), a las violaciones y perjuicios padecidos durante las detenciones en 1963 en el centro de policía de Maârif, en Derb Moulay Cherif, y en otro centro en Casablanca.

M. Saâdallah, que fue miembro de la Unión Nacional de las fuerzas populares (UNFP), evocó en un primer momento los arrestos dentro de las filas del partido en 1952 después de los acontecimientos que tuvieron lugar tras el asesinato de Farhat Hachad antes de dar sus testimonios sobre su arresto el 16 de julio de 1963. Así, después de ser arrestado por miembros de las fuerzas de seguridad en la sede de la UNFP mientras se celebraba una reunión presidida por Abderrahim Bouabid y Abderrahmane Youssoufi, él dijo que fue conducido con otros miembros del partido, con los ojos vendados y maniatado, al centro policial de Maârif donde pasó 28 días. El explicó que fue transferido a continuación à Derb Moulay Cherif donde permaneció durante 5 días antes de ser liberado sin proceso.

M. Saâdallah añadió que otro grupo de sus colegas fue llevado ante la justicia.

El afirmó que las causas de su arresto con sus colegas eran de carácter puramente políticas ya que estaban ligadas a su actividad en el seno de la UNFP que era hostil a la nueva Constitución de la época.

El antiguo detenido reconoció haber padecido, en estos dos centros, los peores sufrimientos inflingidos en condiciones inhumanas, al ser sometido a diferentes formas de tortura física y psíquica. M. Saâdallah habló de las circunstancias que rodearon los acontecimientos conocidos bajo el nombre de “Cheik Al Arab “ que produjeron varias víctimas, el asesinato de Mehdi Ben Barka en Francia y los hechos de Casablanca, subrayando que esta época estuvo marcada por varios secuestros y arrestos “ ilegales”, hasta tal punto que las familias de los detenidos tenían miedo de conocer la suerte que habían corrido sus familiares detenidos.

El antiguo detenido afirmó haber sido arrestado durante una noche en Guelmim en 1972 cuando participaba en una reunión que se inscribe en el cuadro de la acción sindical, pero sus sufrimientos, dijo él, comenzaron el 19 de marzo de 1973 cuando fue arrestado por la policía que pesquisó su domicilio sin orden judicial.

En el centro de detención de Derb Moulay Cherif, el antiguo detenido afirmó haber padecido torturas por la implantación de un electrodo en sus labios y orejas en una tentativa de arrancar alguna confesión, sabiendo que él había ya confesado que militaba en la acción política y sindical, y que era miembro de la asociación de soporte de la lucha Palestiniana.

El antiguo detenido afirmó haber recibido golpes antes de haber sido suspendido con la ayuda de una cuerda para inflingirle todo tipo de inhumanos sufrimientos durante un mes recurriendo al uso de corrientes eléctricas y al agua sucia.

Añadió también haber sido transferido a continuación a Corbis desde el aeropuerto de Casablanca donde él pasó 11 meses con sus compañeros en condiciones extremamente dolorosas y donde cada detenido tenía únicamente derecho a un espacio de 25 cm, sin mencionar la deficiente alimentación que les proporcionaban y el hambre.

Después de once meses de detención en Corbis en el aeropuerto de Anfa, el detenido fue transferido a la cárcel de Ghbila, y después al centro penitenciario de Ain Boria mientras esperaba el veredicto del Tribunal penal que declaró su inocencia el 19 de abril de 1977.

M. Saâdallah mencionó las diferentes formas de tortura física, psicológica y moral que padeció durante los interrogatorios y a lo largo de su detención, citando entre otras, la “botella”, “la Falaga”, y la fijación de electrodos en los labios.

El Sr. Mostapha El Amrani describe las atroces condiciones de su detención el día después de la independencia.

El antiguo detenido Sr. Mostapha El Amrani testificó, el miércoles en Rabat, en el marco de las audiciones públicas organizadas por la Instancia Equidad y Reconciliación, sobre los malos tratos y la atroz tortura que padeció durante su detención el día después de la independencia.

Sr. El Amrani, un militante del Movimiento Nacional en el sí del Partido de la Choura y del Istiqlal, comenzó su discurso agradeciendo a la IER la oportunidad ofrecida para explicar las circunstancias de su secuestro el 6 de junio de 1956 a cinco kilómetros de Tánger antes de ser conducido a un lugar de detención conocido bajo el nombre de “Jnan Bricha”, donde fue maniatado y torturado.

“ Pasé dos o tres días en ese lugar en compañía de otros detenidos”, dijo él, añadiendo que “las palabras no bastan para describir la acogida que me dispensaron los cancerberos de aquel centro de detención”.

Así, relata el ex prisionero , después de los días pasados en “Jnan Bricha”, “fuimos transferidos a otros centros de detención en Al Hoceima y después en Nador”, donde él afirma haber conocido otras personas que han militado por la liberación de Marruecos del yugo del colonialismo.

Cada día llevaba aparejado su lote de torturas, de lágrimas y de sufrimientos, él recordó, añadiendo que ciertos entre el resto de detenidos acabaron por exhalar su último respiro, no pudiendo resistir la tortura “atroz y despiadada” de las que fueron objeto. Algunos de los detenidos fueron golpeados por los carceleros con grandes palos, y después, tiraron agua hervida en sus heridas, él comentó.

Después de un periodo en el centro de detención a Nador, añadió él, “ él fue reconducido a Jnan Bricha donde se constató que varios detenidos habían sido puestos en libertad, como por ejemplo, Ahmed Amghar, Mohamed Toufiq et Abdeslam Aadaoui". "A continuación fuimos transferidos a Dar Sebta donde continuó el proceso de tortura”, afirmó él.

En estas condiciones, nos preguntábamos que crimen habíamos cometido nosotros para merecer un tratamiento similar después de todos los sacrificios que hemos hecho como por ejemplo el hecho de tomar las armas para liberar nuestro país”, dijo él.

Tras haber permanecido en los centros de detención secretos de Tetuán, Al Hoceima y Nador, el Sr. El Amrani, nacido en 1925, fue puesto en libertad en 1957.

El periodo durante el cual EL Amrani estuvo encarcelado estuvo marcado por el conflicto que enfrentaba el Partido del Istiqlal y el Partido de la Choura y del Istiqlal, justo después de la constitución del primer gobierno de coalición el 7 de diciembre de 1955, bajo la dirección del Sr. Bekay.

Los partidarios del partido de la Choura y del Istiqlal defendían que las cinco carteras que le fueron atribuidas no respondían a las expectativas de su formación política, ya que al Partido del Istiqlal le fueron confiados en cambio diez departamentos.

Las diferencias entre estos dos partidos se extendieron a continuación a otras regiones de Marruecos.

El Sr. Hidou Abdallah hace un llamamiento para convencer a los marroquíes de que las violaciones de derechos humanos no se deben repetir nunca más.

El antiguo detenido Hidou Abdallah insistió durante su testimonio, el miércoles, durante la segunda sesión de audiciones públicas iniciadas por la Instancia Equidad y Reconciliación (IER), sobre el hecho de que las violaciones de derechos humanos cometidas en el pasado no se deben repetir nunca más, a fin de que el ciudadano marroquí “pueda vivir en el respeto de sus derechos y libertades”.

Detenido el 13 de Agosto de 1983 en Mohammedia debido a su pertenencia a un grupo islamista llamado “Grupo de los 71”, el Sr. Hidou Abadía puso el acento en la importancia de proteger las libertades individuales y colectivas, sobre todo la libertad de expresión, mediante la aplicación justa y rigurosa de la ley.

Denunció, además, el hecho de minimizar la importancia de las sesiones de audiciones públicas reduciéndolas a simples sesiones destinadas a expresar un estado psíquico. A este propósito, remarcó también que estas sesiones tratan principalmente de cuestiones que pertenecen a los ámbitos de la política y del pensamiento.

Insistió también sobre el derecho de toda víctima de las violaciones cometidas en el pasado, así como del conjunto de la sociedad marroquí a la reparación del perjuicio.

El Sr. Hidou, que solicitó la creación de un “Observatorio nacional de vigilancia” en materia de derechos humanos,subralló la importancia de involucrar la sociedad civil y los actores políticos en la elaboración de un plan dirigido a que las violaciones del pasado no se repitan en el futuro.

El Sr. Hidou, que intituló su testimonio “romper con el silencio y hacer hablar las heridas”, recordó el contexto de su detención, marcada sobre todo por la situación que prevalecía en Iran, la intervención de la ex Unión soviética en Afganistán, los desarrollos de la cuestión de palestina, “los arrestos políticos, la opresión política y el mal reparto de las riquezas” en Marruecos.

Relatando las condiciones de su detención y el calvario que padeció, el Sr. Hidou habló de su compromiso, desde su juventud, “ en el camino del Islam”, indicando, a este respecto, que él participaba en las reuniones dedicadas al figh, a la sounna y al hadith.

Añadió que él se interesaba en el llamamiento al respeto de los valores y preceptos de la religión islámica, que preconiza la equidad y la choura, así como la liberación de la gente de la servitud y de la opresión política, estando convencido que “la preocupación por la seguridad rechazaba este tipo de actividad de temor de la repetición de la experiencia iraniana”.

Nacido en Rabat el 10 de noviembre de 1963, el Sr. Hidou Abadallah fue objeto de una detención arbitraria el 13 de agosto de 1983 con el grupo islamista llamado “Grupo de los 71”. Fue encarcerado durante 6 meses en el centro de detención secreto de “Derb Moulay Cherif” antes de ser transferido en compañía de los miembros del grupo a la prisión de “Ghbila”.

Fue condenado a 20 años de prisión firme, después fue puesto en libertad el 21 de julio de 1994 por gracia real, después de haber pasado 11 años en las prisiones de Safi y de Kenitra.

El “Grupo de los 71”, arrestado durante el acontecimiento de “Merjaoui y compañías” contaba en sus filas con miembros del “Jihad”, arrestados el 22 de junio de 1983 (en Hay Mouhamadi) y de otro grupo residiendo en Derb Kebir (el 3 de julio de 1983).

Los miembros de la facción del “Jihad”, creada en febrero de 1983, y considerada como el ala militar de la “Juventud islamiya”, habían llevado banderolas y distribuidos pamfletos en junio 1983 haciendo un llamamiento a prestar atención a los intereses supremos del Estado.

El antiguo detenido Abdellah Aâqaou pide pasar página respecto a las violaciones de derechos humanos en Marruecos

El antiguo detenido del centro de Tazmamart, Abdellah Aàgaou pidió, durante su testimonio libre en el marco de la segunda sesión de las audiciones públicas, iniciadas el miércoles en Rabat por la Instancia Equidad y Reconciliación (IER), pasar página respecto a las violaciones de derechos humanos en Marruecos e involucrar al conjunto de los componentes de la sociedad civil a fin y objeto de favorecer una atmósfera sana de cohabitación, lejos de todo abuso.

El Sr. Aâgaou, ex oficial de las Fuerzas Armadas del Aire, explicó los sufrimientos que padeció junto con sus co-detenidos en Tazmamart, después de su condena en agosto de 1972 a tres años de prisión firme por el tribunal militar de Kenitra por su implicación en la tentativa de golpe de Estado, el 16 de agosto de 1972.

El golpe fallido de 1972 fue dirigido por el general Mohamed Oufkir, entonces ministro de la Defensa, Amekrane, comandante adjunto de las FAR y Mohamed Kouira, comandante de la armada del aire. Nacido el 14 de abril de 1947, el Sr. Aàgaou, que fue detenido durante 18 años, después de haber sido sacado de la prisión central de Kenitra, el 7 de agosto de 1973, para ser transferido a continuación al centro de detención secreto de Tazmamart, indicó que él y sus amigos fueron transferidos en “condiciones inhumanas” y sepultados en las cárceles del centro donde reinaba una oscuridad total y de donde se desprendía un olor nauseabundo.

El Sr. Aàgou, que fue liberado el 29 de octubre de 1991, destacó también que durante su detención, los detenidos disponían solamente de cinco litros de agua para cada uno para 24 horas y una comida que “incluso los perros del centro rechazarían”, añadiendo que cuando él y sus co detenidos, que eran 58, decidieron seguir una huelga de hambre a fin de obligar a los carceleros a admitir que ellos eran seres humanos, viéndose así privados de comida durante ocho días.

Después de esta pesadilla que ellos padecieron y la crueldad con que les trataban sus torturadores, algunos detenidos perdieron la razón, después que su estado de salud se viera seriamente deteriorado, continuó él, estableciendo la muerte de varios entre los detenidos, entre los cuales uno había sido enterrado delante a sus ojos. “Después de haber podido asistir a otros casos de fallecimiento, nos dimos cuenta de que había otros detenidos en el edificio de en frente, que albergaba los militares implicados en el golpe de estado de Skhirat en 1971”, dijo él.

En 1981-82, el grupo de detenidos del Sr. Aâgaou conseguieron hacer pasar al exterior algunas cartas relativas a su detención secreta, dijo él, remarcando no obstante que cuando los representantes de Amnesty International llegaron a Marruecos para ser informados sobre esta cuestión, las autoridades marroquíes negaron categóricamente la existencia del centro de detención de Tazmamart.

El Sr. Aàgaou citó también el caso de fallecimiento de uno de sus amigos del calabozo en condiciones atroces después de una enfermedad que duró seis años durante los cuales su cuerpo comenzó a descomponerse y del que se desprendía un olor sofocante, añadiendo que los guardianes no dudaban en servir a los detenidos del DTT, un insecticida que, bajo su punto de vista, debía aliviar los sufrimientos del agonizante.

Cuando los detenidos presintieron que sus carceleros tenían la intención de enterrarlos vivos en una fosa común para borrar toda señal de su pasaje y de su existencia misma del centro de Tazmamart, comenzaron a enviar cartas a las Organizaciones internacionales de derechos humanos, hasta que la decisión de su liberación fue tomada en 1991.

El Sr. Aâgaou también constató la humillación de la que fue objeto después de su liberación por parte de los responsables locales, añadiendo que su pasado de detenido continua aún a perseguirlo. “Todas las promesas que nos hicieron no fueron respetadas. Nosotros intentamos con nuestros propios medios conseguir nuestra integración en la sociedad”, afirmó él finalmente.

La IER considera que estas audiciones, que se reiniciaran en enero 2005, constituyen un momento excepcional para permitir a las víctimas hacer participar al gran público y a la nación entera de sus sufrimientos.

Ahmed Herzenni : yo no soy un víctima sino un militante contra toda forma de injusticia y explotación.

" Yo no soy un víctima sino un militante contra toda forma de injusticia y explotación”, declaró el antiguo detenido Ahmed Herzenni, en el momento de su testimonio durante la segunda sesión de audiciones públicas, transmitida en directo el miércoles por el primer canal de televisión nacional (TVM).

En su testimonio el Sr. Herzenni dijo que él no había nacido como “oponente” pero como “sus padres, hermanos -sobre todo los mayores (Feu Mohamed y Abdellah presentes en esta sesión), sus profesores marroquíes y extranjeros les enseñaron a defender su dignidad humana”.

El Sr. Herzenni recordó que su primera acción política fue la adquisición de un retrato de Feu de SM Mohamed V en el mercado de la ciudad de Sefrou, el mismo día del anuncio de la independencia de Marruecos, el 18 de noviembre de 1955.

« Aquel día, recordaba él, mi padre nos dio el equivalente de un dirham y fuimos al mercado de Sefrou para comprar un retrato de Feu de SM Mohamed V y, desde entonces hasta mi ingreso en el instituto, nunca había faltado a un desfile del cortejo real en las ciudades donde yo me encontraba”, dijo él.

« Nosotros éramos siempre los primeros, como indicaba la radio en aquella época, a participar con entusiasmo en la recepción del cortejo del Rey”, continuó él. Recordó que él se había “comprometido voluntariamente a la oposición después de haber sentido, como otros jóvenes de medios sociales populares, que uno de los logros de la independencia, léase el derecho a la educación y a la ascensión social a través de la escuela, estaba amenazado por la exclusión de los alumnos y por una degradación del nivel y de la proyección de la escuela pública en beneficio de las escuelas de misiones extranjeras”.

Después de recordar que él se convirtió en oponente en los años 60 al disponerse a hacer frente a la represión, el Sr. Herzenni indicó que lo que él reprocha al Estado marroquí durante este periodo, no es sólo el hecho de lo haber oprimido, sino más bien el hecho de que la represión era desproporcionada respecto a los actos cometidos.

“Nosotros queríamos combatir (el Estado), cuando éste reaccionó utilizando carros de combate y tanques”, dijo el Sr. Herzenni.

Indicó que Feu Abderrahim Bouabid que lo visitó antes del inicio de su proceso y que fue calificado por el abogado “ como el mártir del movimiento democrático marroquí, Omar Benielloun, detenido él también en otro caso”.

Después de conocer los cargos de acusación, Feu Bouabid afirmó que el caso en su totalidad no era más que un simple delito de prensa y que merecía solamente una pena de tres meses en el peor de los casos.

« En cambio, dijo él, yo cumplí una pena de 15 años de prisión”, considerando que la sentencia sería más severa si él no hubiese sido uno de los primeros detenidos, como fue el caso para los adolescentes que fueron condenados a perpetuidad.

Esto “ plantea una cuestión de gran gravedad entorno a la independencia de la justicia en aquella época”, dijo el Sr. Herzenni, que se preguntó si se deben reprochar estos hechos al Estado en su conjunto o a los jueces como sujetos individuales.

En “su represión, el estado no se contentó con personas afectadas, sino que fue más allá tomando a sus parientes cercanos y padres y en ciertos casos, a sus linajes”, subrayó el Sr. Herzenni.

Explicó que él había sido encarcelado con los dos hermanos de su colega, hermano y amigo, Mohamed Bari, que era por aquel entonces aun adolescente, añadiendo que este último pasó en comisaría más tiempo que los otros detenidos.

Recordó que tras su liberación, uno de los dos hermanos abandonó Marruecos sin volver nunca más. “Mi esposa por aquel entonces, dijo él, fue también encarcelada en aquel mismo momento y tuvo que pasar más tiempo que yo en comisaría, añadiendo que ella estaba en compañía de la esposa de su mejor amigo que tuvo un aborto natural debido a todo lo que había padecido.

El Sr. Herzenni explicó como sus hijos, Latifa, Khadija y Amina, así como su hermano pequeño Driss, que estaban por aquel entonces en la primaria y la secundaria, fueron acosados por gentes cercanas a los medios de seguridad que no sintieron ningún reparo a la hora de seguirlos durante varias semanas, e incluso meses, profiriéndoles injurias contra sus hermanos Abdellah y él mismo.

Recordando la tortura que padeció, Herzenni remarca que él tuvo su parte que “es menos de lo que otras personas padecieron”. “Tengo tendencia a demostrar piedad hacia los torturadores que no sabían, a pesar de sus métodos, atentar a la dignidad de personas dignas”.

A pesar de todo esto, el momento de equidad y reconciliación que “vivimos me obliga a reconocer que el periodo pasado no fue solamente oscuridad y que sus hombres no eran todos símbolo del mal absoluto”, remarcó él, explicando que un mínimo de libertades públicas habían podido ser preservadas, como por ejemplo, la libertad de reunión, de organización y de expresión.

El puso de manifiesto que los logros conseguidos por lo que respecta a la preservación de la integridad territorial y en materia de política exterior y de desarrollo económico. En este marco, considera que “es difícil no reconocer el rol jugado por SM Hassan II, en paz descanse”.

Por otro lado, él reconoció no haber sido un “angel” y que su cultura no era del todo la democrática en la medida que él no excluía el recurso a la violencia como medio para llevar a cabo lo que él consideraba “la vía justa”.

Durante su testimonio, él rezó por el alma de Hassan II y el bienestar de los otros desaparecidos, como por ejemplo Mehdi ben Barka, Omar Dahkoun, Mahmoud Bennouna, Jbiha Rahal, Mustapha Ouali, Brahim Tizniti, Zeroual y Saida Mnebhi.

Pidió también al Todo poderoso de dar larga vida a SM el Rey Mohammed VI ya que, “sin Su talante democrático y Su voluntad de situar a su país al abrigo de todo peligro, nuestra reunión de hoy para inaugurar, todos juntos, una nueva era de reconciliación de Marruecos consigo mismo, de desarrollo, y de gloria, no habría podido tener lugar”.

El Sr. Herzenni deseó también mucho éxito a los colaboradores del Soberano, y sobre todo, a los miembros de la Instancia Equidad y Reconciliación, a los militantes de derechos humanos y a todos aquellos que se preocupan por el futuro de Marruecos.

Si “decíamos que Marruecos un país de oportunidades perdidas”, es importante no olvidar “lo que está aconteciendo hoy”, indicó el Sr. Herzenni, subrayando que el pueblo y los jóvenes marroquíes hicieron bloque contra todos aquellos, conservadores declarados o aquellos que favorecen el cambio radical y global, que querían aniquilar esta oportunidad.

« Para abandonar definitivamente el despotismo, el subdesarrollo y la disensión, el país necesita una escuela pública nacional capaz de formar a nuestra juventud y ofrecerles igual número de oportunidades de ascender en la escala social, una escuela para aprender el saber e inculcar la esencia de una vida digna”, dijo él.

« La necesidad de tener una justicia independiente donde el magistrado se limite rigurosamente al texto jurídico y a aquello que le dicte su conciencia”, continuó, añadiendo que “todos nosotros necesitamos aprender alguna cosa, hacer una llamada a la responsabilidad individual tanto en el castigo como en la retribución”, en vez de extender la represión, como fue el caso en el pasado, a la familia y a la gente cercana al actor de un delito.

Para conseguir esto, es necesario, según su opinión, reconsiderar la cuestión de la escuela y de la enseñanza bajo el prisma del contenido, que debería afianzar el sentido de dignidad del individuo, a través de una enseñanza basada en la identidad marroquí y abierta a los valores de la justicia y de la virtud.

« Esta es la verdadera indemnización a la que yo aspiro”, dijo él. “Que mis hijos, mis familiares cercanos y mis amigos tengan este mismo objetivo por testamento, meta que yo no cambiaré mientras viva y viva Marruecos”, terminó él.

Nacido en 1948, Ahmed Herzenni fue detenido, el 22 de febrero 1972. Permaneció en detención hasta el 10 de marzo del mismo año, en Derb Moulay Cherif en Casablanca, antes de ser transferido a la cárcel civil “Ghbila” en la misma ciudad donde él vivió hasta agosto de 1973. En esta fecha, fue conducido a la prisión central de Kenitra, donde fue liberado el 22 de agosto de 1984.

El antiguo detenido Saleh Saâdallah relata las diferentes formas de perjuicios que padeció.

El antiguo detenido Saleh Saâdallah dedicó su testimonio, en el marco de la segunda sesión de audiciones públicas, iniciada el miércoles en Rabat, por la Instancia Equidad y Reconciliación (IER), a las violaciones y malos tratos que padeció durante sus detenciones en 1963, en el centro policial de Maârif, Derb Moulay Cherif y otro centro en Casablanca.

El Sr. Saâdallah mencionó en primer lugar los acontecimientos que tuvieron lugar después del asesinato de Farhat Hachad depués de prestar testimonio sobre su detención el 16 de julio de 1963.

Así, tras haber sido arrestado por las fuerzas de seguridad en la sede de la UNFP durante una reunión presidida por Abderrahim Bouabid y Abderrahmane Youssoufi, dijo haber conducido a los miembros del partido, ojos vendados y maniatados, en el centro de policial de Maârif donde pasó 28 días. Explicó haber sido transferido a continuación a Derb Moulay Cherif donde permaneció durante cinco días antes de ser `puesto en libertad sin proceso.

El Sr. Saâdallah añadió que un grupo de sus colegas fue llevado ante la justicia.

Las causas de su detención en compañía de sus colegas eran puramente políticas ya que estaba ligada a su actividad en el sí del UNFP, dijo él, añadiendo que esta formación era hostil a la Constitución de la época.

El antiguo detenido afirmó que había padecido, en estos dos centros, los peores sufrimientos inflingidos en condiciones inhumanas, siendo sometidos a diferentes formas de tortura física y psíquica.

El Sr. Saâdallah mencionó las circunstancias que rodearon los acontecimientos de “Cheikh Al Arab” que provocaron diversas víctimas, la desaparición en Francia de Mehdi Ben Barka y los hechos de Casablanca, subrayando que esta época estuvo marcada por diversos acontecimientos y otras detenciones “ilegales”, hasta tal punto que la familia de los detenidos temieron vivir la misma suerte que sus detenidos cercanos.

El antiguo detenido afirmó haber sido arrestado, una noche, en 1972 en Guelmim, cuando participaba en una reunión en el marco de una acción sindical. No obstante, los verdaderos sufrimientos, dijo él, comenzaron el 19 de marzo de 1973 cuando fue arrestado por la policía, que pesquisó su domicilio sin orden judicial.

En el centro de detención de Derb Moulay Cherif, el antiguo detenido afirmó haber sufrido las peores torturas mediante electrodos fijados en sus labios y orejas, a fin de obligarle a confesar, sabiendo ya que él había afirmado en varias ocasiones ser un militante político y sindical y que él era miembro de la asociación de apoyo a la lucha Palestina.

Afirmó haber recibido numerosos golpes y haber sido suspendido con la ayuda de una cuerda, antes de haber padecido durante un mes todo tipo de sufrimientos inhumanos con descargas eléctricas y agua sucia.

A continuación él fue transferido a Gourbi al aeropuerto de Anfa en Casablanca, donde él pasó once meses en compañía de sus colegas en condiciones extremamente difíciles y donde cada detenido sólo tenía derecho a un espacio de 25cm sin tener en cuenta la mala alimentación y el hambre.

Despues de once meses de detención en Gourbi en el aeropuerto de Anfa, el antiguo detenido fue transferido a la cárcel de Ghbila, después de permanecer en el centro penitenciario de Ain Boria esperando el veredicto del Tribunal penal que lo absolvió el 19 de abril de 1977.

El Sr. Saâdallah mencionó las diferentes formas de tortura física, psicológica y moral padecidas durante los interrogatorios y a lo largo de su detención, citando entre otros, la “botella”, “la Falaga” y la fijación de electrodos en sus labios.

Maria Zouini : Mi condición de mujer « no fue respectada durante mi encarcelación”.

La antigua detenida política Maria Zouini, arrestada en 1977 por sus actividades en el sí de la Izquierda marxista, afirmó el miércoles que sus torturadores “no respetaron su condición de mujer” durante el periodo de detención “arbitraria”.

La Sra. Zouini, que expuso su testimonio durante la segunda sesión de audiciones públicas de las víctimas de las violaciones de derechos humanos cometidas en el pasado, dedicó gran parte de su tiempo a explicar las condiciones de su detención “arbitraria” y “ forzosa” y sobre los malos tratos que ella había padecido durante el año 1977 en diversos centros de detención secretos. La antigua detenida política, que fue arrestada junto con su hermano y futuro marido explicó sobre todo que en estos centros “ daban a las mujeres nombres de hombre”, añadiendo que sus torturadores “la llamaban Abdelmounaïm”. Dijo también que ella había sido objeto de “acoso sexual”.

El testimonio de Maria Zouini, nacida el 22 de abril de 1955 en Marrakech, versó sobre las circunstancias de su primer arresto en 1977 delante de la casa de su familia en Marrakech, después de una ola de interpelaciones en los campus universitarios.

Maria Zouini dijó que había sido arrestada al mismo tiempo que su hermano Rachid durante el periodo de exámenes por individuos “ vestidos de civil”.

El movimiento marxista al que pertenecía surgió a finales de los años 60- principios de los 70 como alternativa a la “oposición institucional” presentando la “revolución” como un modo de cambio. Este movimiento, que surgió en la clandestinidad, hizo que los institutos y universidades se convirtieran en lugares de movilización popular, principalmente mediante la “Unión nacional de los estudiantes de Marruecos” (UNEM) y el Sindicato nacional de alumnos.

La Sra. Zouini fue arrestada, según su propio testimonio, por sus actividades en el sí de la Izquierda marxista. Después de pasar una noche en la comisaría de Jmae El Fna, afirmó haber sido conducida, con los ojos vendados y maniatada, al centro de Derb Moulay Cherif en Casablanca donde ella vivió “en condiciones inhumanas” y “ vio cuerpos flotando en una marea de sangre”. Pasó 6 meses en un centro donde conoció otros detenidos, como por ejemplo Latifa Jbabdi y Kadhija Boukhari, antes de ser encarcelada en la prisión “Ghbjla” en la misma ciudad.

Relatando las condiciones de su detención y las de otras mujeres, la Sra. Zouini denunció la ausencia de curas y de comida, cosa que ella considero “pobre y mediocre”. Las mujeres fueron obligadas a vestir viejos vestidos en forma de “presión psicológica”, dice la antigua detenida añadiendo que las medicinas no eran dispensadas a los enfermos que estaban agonizando. Los detenidos, añadió ella, eran obligados a firmar multas sin aviso previo.

A pesar de sus sufrimientos, la Sra. Zouini estaba decidida a seguir sus estudios, explicando que ella “soñaba incluso con ser médico antes de ver como su sueño se evaporaba” con su arresto, justo después de que ella aprobase su examen de ingreso en la facultad de medicina de Rabat.

Recordando su proceso el 3 de enero de 1977, la Sra. Zouini afirmó que este proceso estuvo lleno de “irregularidades” . Nueve días más tarde, “yo inicie una huelga de hambre en compañía de otras detenidas” ( del 12 de enero al 5 de febrero del mismo año), a causa de la cual Saida Mnebhi falleció el 12 de diciembre de 1977, dijo.

A partir de aquel momento, la Sra. Zouini fue transportada a la prisión de Mekhnès, sin escolta militar, en compañía de otros detenidos donde pasó un año antes de ser puesta en libertad.

Maria subrayó para concluir que las mujeres han también padecido su parte de sufrimiento, como sus hermanos y maridos, manteniendo la esperanza de ver cesar “tales actos y excesos”.

La Instancia Equidad y Reconciliación considera que estas audiciones públicas, iniciadas el martes, constituyen un momento excepcional para ofrecer a las víctimas la oportunidad de hacer participar al gran público y a la nación entera de su sufrimiento.

Los testigos se comprometieron a no divulgar los nombres de las personas consideradas responsables de las violaciones de las que ellos se consideran víctimas, teniendo en cuenta el carácter extrajudicial de la IER y en conformidad con las disposiciones de su estatuto, según el cual las responsabilidades individuales no deben ser mencionadas.

Recordamos que las sesiones se retomaran a principios de enero de 2005, según un programa que será anunciado ulteriormente, y que versará sobre las ciudades de Casablanca, Khénifra, Al Hoceima, Tan Tan, Smara, Errachidia, Figuig, Fès y Tétouan.

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« No se trata solamente de compartir el conocimiento y de reapropiarse del pasado pero también hacer resaltar en el presente y en el debate contradictorio, normas y reglas comunes comunes para vivir y construir juntos el futuro…»
Driss Benzekri

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